Los tres asaltantes en Coronado hicieron inteligencia previa de sus víctimas, para saber cuál era el momento preciso para robarles los ¢30 millones que habían obtenido de las ventas de un supermercado.
Así lo confirmó el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en una conferencia de prensa donde amplió detalles del intento de atraco, cometido por un hombre y sus dos hijos la mañana de este jueves frente a la sucursal del BAC San José, en el centro comercial Paso Nuevo, en Coronado.
En ese hecho, los tres hampones murieron abatidos, luego de que el guarda de seguridad de la entidad bancaria les disparara. El primero fue identificado como Carlos Roberto Quesada Ramíez, de 46 años, quien fue detenido en el 2010 por amenazas y fue condenado en el 2012 por venta de drogas, según el OIJ.
Además, fallecieron sus dos hijos Daniel Josué Quesada Fuentes, de 21 años, quien no tenía expediente delictivo, y Jessie Roberto Quesada Fuentes, de 29. Este último fue pasado por portación de armas prohibidas.
El oficial y una de las víctimas (acompañante de la clienta bancaria) también resultaron heridos de bala. Actualmente se recuperan en el hospital Calderón Guardia.
03/01/2018 Tres supuestos ladrones murieron cuando intentaban asaltar a un cliente bancario en las afueras del BAC San José del centro comercial
Paseo Nuevo, en Vázquez de Coronado, San José.foto Alonso Tenorio
Marco Carrión, jefe interino de Investigaciones Criminales de la Policía Judicial, indicó que, por la forma en cómo se dio el delito, se deja claro que los maleantes obtuvieron información del negocio, lo que les permitió establecer la rutina de sus víctimas.
“Había labor de inteligencia porque los delincuentes abordan a la víctima cuando esta llevaba el dinero; es decir, cuando iba a ingresar al banco. No fue un acto de casualidad, estaba enfocado en hacer el despojo de forma rápida”, indicó.
Agregó: “Estamos tratando de establecer cómo obtuvieron ellos los datos, porque, bueno, hay muchas formas de saber información sensible de un negocio. A veces, no siempre la información sale de forma dolosa: se puede dar por la misma rutina y porque los ticos usualmente contamos detalles en sitios no convenientes”, indicó Carrión.
También indagan si los malhechores conocían, de previo, la hora de llegada de las víctimas a la sucursal bancaria o, bien, si los estaban siguiendo.
Carrión contó que, para cometer el hecho, el padre y Daniel Josué portaban una pistola nueve milímetros, que había sido robada en la zona atlántica, y una calibre 38, que no tiene registro. Se intentó conocer más sobre el robo de la primera arma, pero el OIJ no tenía más detalles a mano.
A eso de las 11:40 a. m. de este jueves, las víctimas (un hombre y una mujer), llegaron hasta la sucursal bancaria. Ellos viajaban en un pick-up.
En paralelo, Jessie Roberto llegó en un vehículo, marca Nissan, color morado; mientras que el papá y Daniel Josué arribaron en motocicleta.
Una vez que la mujer se bajó del vehículo con un bolso donde portaba los ¢30 millones, Jessie le atravesó su auto al acompañante de la clienta bancaria. “Se le parquea para impedir que salieran las víctimas”, añadió el jefe policial.
En ese momento, el papá, Carlos Quesada, se baja de la motocicleta, con el casco puesto y un uniforme similar al de Correos de Costa Rica. Su otro hijo, Daniel Josué, se queda esperándolo en la moto.
"Cuando la señora se dispone a entrar, la intercepta Carlos y la golpea en la cabeza. El guarda se percata del atraco y se mete. Hay un forcejeo entre el guarda y Carlos.
“El primero en reaccionar fue Jessie, quien se bajó del auto a a ayudar a su padre. Siguió el forcejeo, por lo que el que estaba en la motocicleta se unió a la lucha. Después de unos minutos forcejeando es que se dan los disparos”, acotó Carrión.
El jefe policial aseguró que el primero en disparar fue uno de los delincuentes, sin detallar cuál.
Producto del enfrentamiento, Carlos y Jessie murieron en el sitio, mientras que el tercer hampón (Daniel) falleció en el hospital Calderón Guardia. El acompañante de la clienta recibió un balazo en la ingle, se desconoce dónde hirieron al guarda.
La cantidad de balazos no ha sido determinada por el OIJ, “pero fueron bastantes los que se produjeron”, indicó Carrión.